Community Knowledge
Permanent URI for this collectionhttps://knowledgedemocracydspace.com/handle/123456789/1071
Browse
2 results
Search Results
Item Gracias Companero: An appreciation of Orlando Fals Borda(SAGE Publications, 2008) Hall, Budd LI first met Orlando Fals Borda in April of 1977. He was standing in the lobby of an older colonial style hotel in the city of Cartagena, Columbia. He was sur-rounded by a group of very earnest younger and older Latin Americans who were holding very heated discussions about the nature of knowledge, the role of intellectuals in revolutionary change and the age-old question in times of need: 'What is to be done?". The occasion was a meeting of 56 scholar-activists from all over the world, whom Orlando Fals Borda had brought together to this Caribbean city of coastal Colombia to embark on a daring new idea: to break the positivist hold on science by means of recognizing channels of valid knowledge production by and with the common people, with the purpose of social recon-struction and participation. Some of those scholars had been working to these ends since the late 1960s outside of academic confines. Orlando traced his lineage in Participatory Action Research and related approaches from that meeting. At the time, I was a newly appointed research officer working with the International Council for Adult Education, fresh from five years working in Tanzania where a number of us began the work which we coined 'participatory research'. A number of us were working on the building of an international par-ticipatory research network and we needed Orlando's ideas and support to move our work forward.Item De fracaso y frustración en el trabajo de campo: cómo asumir la ética de la representación en la investigación participativa [Of failure and frustration in field work —how to assume the ethics of representation in participatory research](Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, 2013) Oslender, UlrichLa investigación participativa ha vuelto a la agenda por estos días. Sin duda en la academia convencional ha cobrado mayor aceptación que por allá en la década de 1970, cuando Orlando Fals Borda y otros desarrollaron lo que se dio a conocer como Investigación-Acción Participativa (IAP). Los consejos de investigación muestran cada vez mayor interés en financiar propuestas de investigación en colaboración, al parecer deseosos de escuchar y aprender de las experiencias de grupos subalternos. Lo sorprendente quizás es que muchas de estas investigaciones se reinventan hoy sin referencia siquiera al trabajo pionero de Fals Borda y otros. Otra carencia en los debates metodológicos se refiere a la falta de enfrentar abiertamente problemas de fracaso, decepción o frustración que el académico-activista pueda haber experimentado en el trabajo de campo. En este artículo, quisiera reflexionar sobre una experiencia de investigación en colaboración en la que participé y considerar de manera crítica aquellas situaciones que generaron alguna decepción personal, mostrando así las limitaciones en el campo de la investigación participativa. Hasta ahora me he abstenido de escribir sobre esto, pues plantea problemas éticos significativos en la posible identificación de sujetos de investigación, que hacen parte de esta historia. Sin embargo, creo que es solo mediante el examen crítico y abordando los fracasos y las frustraciones de las agendas de investigación en colaboración que pueden evitarse tales disgustos en el futuro. Cómo escribir sobre estos fracasos es una cuestión que no se responde fácilmente.
